REFLEXIONES

Cuando nada es suficiente

Cuando nada es suficiente, cuando nada te llena, cuando siempre encuentras un “pero” un pretexto, cuando puedes ver el error y la tristeza cuando todos están riendo, cuando no encuentras tu lugar en el mundo, cuando por más que intentas no logras disciplinar y hasta tender tu cama sale mal.

Tu mente es un desastre, eres torturado por ti mismo por cada pensamiento que acecha tu mente, y tu entorno no parece mejorar, no encuentras ayuda, todo es niebla y desesperación.
La tristeza ha invadido mi corazón, y los pensamientos perfeccionistas no dejan de tocar mi ventana. El espejo se ha vuelto el juez encargado de marcar sentencia y nada va a favor.

No encuentras un amigo, no encuentras un soporte, un sustento, no hay luz y aunque veas el camino a la salida, parece imposible poder caminar, algo esta perdido, algo ha cambiado, porque nada es suficiente. Las expectativas están a la luz del día.

Clama, clama a a lo alto, alza tus manos, la ayuda vendrá,  Dios se mostrará, su amor te inundará, sigue clamando, el sol saldrá, la lluvia caerá, la oscuridad se ira.

El sol ilumina tu rostro, el calor calienta tus manos, sombra el árbol te da, las flores cobijan tu alma y la tierra te permite recoger sus frutos.

La vida sonríe una vez más, y el sonido del agua lo confirma, hay vida en ti, hoy puedes ver una estrella fugaz y ser testigo de la belleza, hoy puedes tocar las olas de mar y tus pies descalzos la arena despeinar, ríe abraza y nunca dejes de soñar, que la idea se arraigue tan fuertemente en tu corazón que tus manos lo lleven a la realidad.

Llámame y te responderé, te mostrare cosas grandes que tú no conoces.
Jeremías 33:3